Por qué la función informada por el paciente puede no contar toda la historia
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Por Marins Med
Al evaluar la eficacia de una prótesis para recuperar la función, la primera pregunta que suele hacerse es: "¿Qué opina de usarla?". Esta pregunta es importante, ya que la experiencia de una persona con su prótesis influye enormemente en si continuará usándola. Sin embargo, como sugieren nuevas investigaciones, la percepción que una persona tiene de su función no siempre coincide con su capacidad real para realizar las tareas cotidianas.
Un estudio publicado en Archives of Rehabilitation Research and Clinical Translation por Xuyuan Zhang, Kerstin S. Baun, Lauren Trent, John Miguelez y Kimberly Kontson se propuso comprender mejor esta diferencia. Los investigadores examinaron la correspondencia entre la función autoinformada y la capacidad real en personas que usan prótesis de extremidades superiores. Sus hallazgos sugieren que, si bien los autoinformes son útiles, no siempre ofrecen una visión completa de la capacidad funcional de una persona.
La diferencia entre la función percibida y la función real
En este estudio, los investigadores trabajaron con 61 personas que usan prótesis de extremidades superiores. Se les pidió a los participantes que informaran qué tan bien creían que podían realizar tareas cotidianas. Posteriormente, se midió su capacidad real mediante dos pruebas de rendimiento. Una prueba evaluó cuántos bloques podían mover en un tiempo determinado, mientras que la otra evaluó su capacidad para realizar actividades cotidianas como subirse la cremallera de una chaqueta o girar el pomo de una puerta.
Los resultados mostraron que lo que los participantes creían sobre su función no siempre coincidía con su desempeño medido . Algunos creían funcionar mejor de lo que realmente lo hacían, mientras que otros subestimaban su capacidad.
¿Por qué esto importa?
Para médicos, protésicos e investigadores, este estudio destaca un problema importante: si las decisiones sobre el cuidado protésico se basan únicamente en información autodeclarada, podrían pasar por alto detalles clave sobre el uso efectivo del dispositivo por parte de una persona. Esto podría afectar:
- Ajustes protésicos – Si una persona dice estar satisfecha con su prótesis pero tiene dificultades con las tareas del mundo real, algunos ajustes o capacitación podrían ayudar a mejorar su función.
- Cobertura de seguro Muchas decisiones de financiación se basan en resultados autoinformados. Si los autoinformes no reflejan la realidad completa, es posible que las personas no tengan acceso a la mejor atención posible.
- Desarrollo protésico – Los diseñadores y fabricantes se benefician al saber cómo funcionan los dispositivos protésicos en situaciones del mundo real, no solo cómo lo hacen las personas. sentir sobre su uso.
Qué significa esto para los usuarios de prótesis
Si usa una prótesis, esta investigación sugiere que es útil pensar más allá de la sensación que le produce el dispositivo y considerar también qué tan bien se adapta a sus actividades diarias. Si experimenta dificultades, es posible que no signifique que el dispositivo no funcione; simplemente podría necesitar ajustes o capacitación adicional. Una combinación de autoevaluación y pruebas basadas en el rendimiento puede ayudarle a garantizar el mejor ajuste y funcionamiento posibles.
En Marins Med, diseñamos nuestros productos pensando en el uso práctico. Investigaciones como esta refuerzan la importancia de priorizar tanto la comodidad como la funcionalidad al desarrollar soluciones protésicas. El ProHensor está diseñado para ayudar a los usuarios a realizar tareas con eficacia, garantizando que la percepción de la función y la capacidad real coincidan lo más posible.
Al combinar los conocimientos de la investigación con los comentarios de la vida real, podemos seguir mejorando la tecnología protésica y ayudar a los usuarios a lograr su máximo nivel de función.